Growing Tree


Soy Daniel Arturo Lozano, tengo 22 años, ya casi 23, soy estudiante de tercer año en diseño gráfico, soy salvadoreño de nacimiento y por enamoramiento. Soy cristiano y espero hacer todas las cosas para la Gloria de Dios. Mi blog se llama "Growing Tree" porque soy como un árbol plantado que crece y crece, madurando para perfeccionar la imagen de Jesucristo en mí.

"Growing Tree" es un blog que nació con la inspiración de The Julie/Julia project, un proyecto en una película que disciplina a quien lo escribe. Quiero escribir, escribir, escribir, porque amo hacerlo, y porque necesito perfeccionarlo.


8 de julio de 2011

Soy como árbol plantado

Pintura por Piet Mondrian "Gray Tree"
Hoy es viernes y hoy concluye la primera semana de mi nuevo proyecto "Growing Tree". ¿Cuándo terminará?, espero que no termine, no se si en algún momento tendré que cerrarlo pero por el momento estoy feliz con lo que estoy haciendo.

Y hoy quiero escribir sobre un pensamiento que un día me impactó y que se ha fortalecido con el tiempo: "Será como árbol plantado junto a corrientes de agua", como algunos sabrán eso es lo que leemos en el Salmo 1:

"Bienaventurado el varón que no anduvo en  consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará. No así los malos, que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los justos perecerá"

Realmente he sido muy ministrado por este versículo. He observado muchos árboles después de estudiar este pasaje y pensando naturalmente en los árboles he visto que sufren una serie de ciclos; crecen, sus hojas y sus follajes embellecen, producen flores que anuncian que el fruto se acerca, crece en sus ramas el fruto, pero luego viene una etapa en donde el árbol cambia "para mal", sus hojas se secan, comienzan a caer, sus ramas se ven resecas y casi muertas.

Cualquiera podría creer que el árbol ha muerto o que su ciclo de vida terminó allí; en el jardín de mi casa había un viejo limonero, que produjo fruto alrededor de 12 años, pero el tiempo de quitarlo llegó cuando algunos vecinos alzaron sus voces en contra del árbol.

Nuestra familia lamentó quitar el limonero porque sus frutos eran buenos y abundantes. Pero el día llegó y el jardinero vino y podó sus ramas y a mi corta edad (10) entendí que era todo lo que había que hacer, sin embargo "Paco" regresó al día siguiente con una sustancia negra maloliente que depositó en la base del árbol, "es que si no les matamos la raíz no se mueren y siguen floreando" - dijo el jardinero mezclando el líquido que acabaría con la vida de nuestro limonero.

La vida del cristiano es muy parecida a la vida de un árbol, vivimos diferentes estaciones pero todas nos hacen crecer y engrosar nuestras ramas y troncos, cuando hay problemas como sequías o un invierno duro nuestras ramas parecen secarse,pero nuestra vida permanece arraigada a nuestra raíz; Cristo, y en Él está nuestra vida y no en lo exterior o en nuestro cuerpo imperfecto.

Aún en medio de la dificultad es importante estar seguros que nuestra vida está en Cristo, debemos reconocer que no podemos evitar que venga el invierno, sin embargo podemos enfrentarlo viviendo plantados en Cristo.

Espero que juntos descubramos lo que significa enfrentar el invierno reconociendo que Jesucristo es nuestra raíz, para que cuando la primavera venga amemos al Señor con todo nuestro corazón, toda nuestra fuerza y con toda nuestra mente.

2 comentarios: